lunes, noviembre 21, 2005

Manifiesto del Personal Sanitario Asturiano en contra la de la incineración de basuras

Ante el proyecto de construcción de una planta incineradora de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en los terrenos de Cogersa, cercano a amplias a zonas residenciales y urbanas del centro de la región, los-as abajo firmantes como profesionales de la salud, queremos manifestar lo siguiente:

1.- Las Incineradoras de basuras suponen un riesgo, comprobado y evidente, para la salud de las personas que viven en el entorno más próximo. Los estudios médicos, con mayor rigor científico, sitúan el aumento de patologías asociadas a la incineración de basuras (gases y residuos), en distancias de hasta 10 Km .

2.- La incineración de la basura produce gases cargados de dioxinas, furanos y metales pesados, además de residuos sólidos de alto contenido tóxico y de tal diversidad que muchos son aún poco conocidos.

3.- Las dioxinas y furanos son elementos cancerígenos (responsables de la producción de cáncer en diversos órganos) y disrruptores hormonales (capaces de producir graves trastornos de la fertilidad, malformaciones congénitas y enfermedades ligadas a las hormonas, como la endometriosis). Son Contaminantes Orgánicos Persistentes, o sea sustancias muy estables, resistentes a la degradación, muy difíciles de eliminar y que se acumulan de forma multiplicativa al ir ascendiendo por la cadena alimentaría, por lo que el ser humano es especialmente susceptible a su acumulación y efectos sobre la salud (y que tienden a bioacumularse en el ser humano)

4.- No hay niveles tóxicos mínimos inocuos de dioxinas y furanos para el ser humano.

5.- Los gases producidos por la planta incineradora provocan un aumento de la patología asmática y enfermedad pulmonar y la mortalidad por estas causas.

6.- Los metales pesados (mercurio, cadmio….), surgidos de la combustión, producen daño permanente en el Sistema Nervioso Central y patologías fetales.

7.- Los niños son la población más afectada, por el tiempo que van a vivir expuestos.

Sus consecuencias las conoceríamos después de años o décadas. Y permanecerán durante muchas más, independientemente de que el foco de contaminación desapareciera (por ejemplo, todavía encontramos cantidades importantes de DDT, por ejemplo en la leche materna, varias décadas después de su prohibición) ya será tarde… aunque cierren la Incineradora.

8.- Un posible fallo en los sistemas de control de estas plantas incineradoras supondría exponer a la población cercana a dosis imprevisibles de sustancias altamente tóxicas.

9.- Nos sentimos responsables ante nuestras familias y nuestros pacientes de informar sobre los graves riesgos de los productos que no estando presentes en la naturaleza se generan por la combustión de basura en una planta incineradora.
La incineración distribuye por el aire, el agua y la tierra las sustancias tóxicas presentes en los residuos. La utilización de la atmósfera como un vertedero comportará, en definitiva, la dispersión de contaminantes al medio ambiente y su llegada a través de la cadena trófica a los alimentos y al ser humano
No queremos que la población del centro de Asturies, y en especial nuestros-as Hijos-as, sean el referente de estudios de incidencia de cáncer y otras patologías, para ser mostrados en Congresos y foros médicos de otras partes del mundo.

Para más información
http://noalaincineracion.blogspot.com/

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