jueves, noviembre 22, 2007

Campañones, Colloto, Gijón

En Japón se llevó a cabo un estudio en un área cercana a una incineradora de residuos sólidos urbanos (RSU), en la que se habían detectado altos niveles de dioxinas en el suelo (ver sección 4.2.1.), y una tasa especialmente alta de cáncer entre los residentes (2 veces superior a la media) (Miyata et al. 1998). Se analizaron muestras de sangre de 13 mujeres y 5 hombres que vivían a 2 km de la planta. Los niveles de dioxinas que se encontraron en estas muestras eran considerablemente más elevados que los niveles medios de la población. Como ejemplo, las mujeres presentaban un nivel medio en sangre de 149 pg TEQ/g lípido y los hombres de 81 pg TEQ/g lípido, mientras que el nivel medio para la población se situaba entre 15 y 29 pg TEQ/g lípido. Los autores consideran que el aumento de estos niveles puede deberse a la inhalación directa de las dioxinas procedentes de las incineradoras, y a la ingestión de verduras y hortalizas de producción local contaminadas.

Los estudios muestran que el suelo y la vegetación cercanos a estas plantas, pueden llegar a contaminarse, por la liberación de dioxinas y metales pesados, a niveles por encima de las concentraciones de fondo normales, por lo que existe la posibilidad de que los cultivos, al igual que el ganado local, se contaminen. En algunos casos incluso se ha llegado a prohibir la venta de
leche de vaca, debido a los altos niveles de dioxinas que contenía, así como a recomendar que se evite el consumo de huevos y pollos.

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